A dieciséis años de su fallecimiento, la Secretaría de Cultura recuerda a la gran cantora tucumana, cuyas interpretaciones la posicionaron como una de las artistas más importantes de la región.
Popularmente conocida como “La Negra”, Haydée Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán en 1935. Era muy joven cuando descubrió su vocación y tenía apenas quince años cuando ganó un concurso radial que abriría el camino de una carrera destinada a ser trascendente.
Su consagración nacional llegó a los 29 años en 1965 al subir al escenario del Festival de Cosquín. Desde entonces, su voz se transformó en símbolo de nuestra cultura que recorrió todo el continente americano y Europa difundiendo por el mundo la riqueza del folklore argentino.

Mercedes Sosa grabó más de cuarenta discos y dejó versiones memorables de canciones que forman parte de la memoria colectiva: Alfonsina y el mar, Gracias a la vida, La maza, Solo le pido a Dios o Todo cambia, entre tantas otras. En cada una de sus interpretaciones logró tender puentes entre géneros, generaciones y culturas, dialogando con los poetas de su tiempo y con artistas populares como Charly García, Fito Páez, León Gieco, Joan Manuel Serrat, Milton Nascimento y Caetano Veloso, entre otros.
En 1970, Mercedes Sosa participó en el filme El Santo de la Espada, de Leopoldo Torre Nilsson, y dio a conocer dos discos importantes en su carrera: El grito de la tierra y Navidad con Mercedes Sosa.

Entre los discos marcaron su carrera se encuentran Cantata sudamericana (1972), Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui (1977), Mercedes Sosa en Argentina (1982), Alta fidelidad (1997), su interpretación de la Misa criolla (2000) y Cantora (2009), un álbum doble interpreta 34 canciones a dúo con destacados cantantes iberoamericanos y cierra con el Himno Nacional Argentino.
Su trayectoria fue reconocida con numerosos premios y distinciones, entre ellos el Premio Konex de Platino (1985); Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires (1992); Premio Konex de Brillante (1995); Gran Premio Camu-Unesco (1995); Premio Cim-Unesco (1996); Premio Gardel al Mejor Disco de Folklore y Disco del Año (1998), Simoes Lopes Neto y Orden do Cruceiro do Sul (Brasil), Visitante Ilustre de Houston y del Estado de Texas (EE.UU.), Orden del Mérito (Alemania) y Orden del Comendador de las Artes y las Letras (Francia) y Premio Sarmiento del Senado de la Nación Argentina (2005). Y en 2013, la UNESCO le otorgó post mortem el título de Artista por la Paz, en reconocimiento a su compromiso con la justicia y la integración cultural.

Mercedes Sosa falleció el 4 de octubre de 2009, a los 74 años, en la Ciudad de Buenos Aires. A dieciséis años de su fallecimiento, su legado continúa vivo en cada interpretación y en el corazón de quienes reconocen en ella a una artista universal, profundamente arraigada en la cultura argentina.


