El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, pidió que se combata el crimen organizado de forma que no ponga en peligro a policías ni civiles.
Al mismo tiempo, anunció la creación de la Oficina de Emergencia de Enfrentamiento al Crimen Organizado, una entidad conjunta entre el gobierno nacional de Brasil y el regional del estado de Río de Janeiro para enfrentar la actual crisis.
Por su parte, el gobernador de Río, Claudio Castro, bolsonarista y responsable de la avanzada de la operación contra el crimen organizado, denunció que la ciudad «está sola» y apuntó contra el presidente brasileño.
Radio Futura dialogó con Lucía Elbaum, antropóloga de la universidad de Fluminense, quien explicó que esta acción fue una reacción del gobierno de derecha de cara a las elecciones del año próximo y ante la condena a Bolsonaro: «Fue una decision lamentable, desde el punto de vista scial y político, pero responde en gran medida a fines políticos y especificamente político electoral».
«El encuentro exitoso entre Trump y Lula en la misma semana que el supremo tribunal está evaluando el recurso de Bolsonaro contra la condena reciente por intento de golpe de Estado, tuvo esta respuesta por parte de la derecha como lo es el gobierno de Río«, aseguró.


