La Flotilla Global Sumud fue interceptada por las fuerzas navales de ocupación de Israel a pocas millas de la llegada a aguas territoriales palestinas. El ejército israelí secuestró a cientos de participantes de la Flotilla y, según se informa, llevados a bordo de un gran buque de guerra. Fueron atacados con cañones de agua, rociados con agua sucia y les bloquearon sistemáticamente las comunicaciones.
Se trata de una misión humanitaria pacífica y no violenta que transportaba alimentos, fórmula infantil, medicamentos y más de 450 voluntarios de 47 países rumbo a Gaza, intentando abrir un corredor para romper el bloqueo.

Además, varias embarcaciones fueron detenidas por una barrera similar a una cadena en aguas internacionales donde Israel no tiene jurisdicción, al igual que no tiene jurisdicción sobre las aguas y la costa de Gaza, lo que agrava los continuos crímenes de guerra y el bloqueo ilegal.
El platense Carlos Antonio «Cascote» Bertola navegaba a bordo del Estrella y Manuel, una de las tantas embarcaciones declaradas como interceptadas tras permanecer sin comunicación durante horas. Fue secuestrado ilegalmente por las fuerzas de ocupación israelíes junto al resto de tripulantes.
Pocas horas antes de la intercepción, Bertola dialogó con Radio Trinchera sobre los ataques esperados en el Mar Mediterráneo y advirtió sobre lo que finalmente ocurrió: «El deseo y lo que nosotros vinimos hacer es establecer un corredor humanitario para que los alimentos y medicamentos lleguen a Gaza. Si ocurre una intersección, tenemos protocolos, nos ponemos los chalecos, nos quedamos quietos y numeramos, nos ubicamos en una parte visible del barco donde nos toman las cámaras».
Tras la detención, desde las redes sociales de “Cascote” se compartió un video alertando sobre la situación de detención ilegal: «Si estas viendo esto, es que el ejercito de ocupación israelí me ha secuestrado contra mi voluntad. Me gustaría volver lo antes posible a mi patria».


